
La retirada del contrato del gobierno alemán añade incertidumbre y provoca una caída histórica para el valor. La noticia añade dudas sobre el sector tras el rally de los últimos cuatro años.
Las acciones Rheinmetall se desplomaron ayer un 18,65% después de que Alemania se retirara de un importante contrato de buques de guerra, lo que supuso un golpe para la confianza de los inversores en la empresa de Defensa y para el sector después de cuatro años de fuertes ganancias. La compañía sufrió la mayor caída de su historia. Las acciones de la alemana llegaron a bajar hasta un 20,28% después de que Alemania confirmara que había cancelado la compra de seis fragatas antisubmarinas F126 a Rheinmetall.
La decisión deshace un proyecto clave para Rheinmetall, que había adquirido el constructor naval Naval Vessels Lürssen después de que el Ministerio de Defensa organizara que esta empresa asumiera el papel de contratista principal del programa F126.
" El contrato de las fragatas F126 tenía un valor aproximado de 12.000 millones de euros en un período de 10 años con un margen operativo para Rheinmetall que podría rondar el 10% . Por tanto, el impacto en márgenes sería de cerca de 120 millones al año, cerca del 5% del ebit total del grupo en 2026. A medio plazo (2028/2029) el impacto de la no adjudicación del contrato sería de entre el 2% y el 3% del ebit", explica Carlos Pellicer, analista de Bankinter, que pese a todo recomienda comprar acciones con la mirada puesta en las cifras del segundo trimestre.
La cotización de Rheinmetall se había multiplicado por 18 entre 2022 y 2025 . La escalada de la acción ha hecho que los analistas sean más exigentes y las ventas sean más abultadas. Con el descenso de ayer, la caída de la cotización en 2026 supera el 40%. Este revés se suma a un año complicado para Rheinmetall. Sus acciones han caído un 39,21% en 2026, eliminando más de 27.500 millones de euros de su capitalización bursátil, tras una serie de resultados decepcionantes y mientras los inversores rotaban desde empresas de Defensa terrestre hacia fabricantes de drones y sistemas de defensa aérea.
A pesar de todo, a estos precios la mayoría de los analistas mantiene su confianza en el valor con un horizonte de medio plazo. Entre las firmas que ayer confirmaron su apuesta por Rheinmetall está Morgan Stanley, que aún le da recorrido hasta los 2.500 euros , según los registros de Bloomberg. También BNP Paribas y Baclays mantienen su precio objetivo por encima de 2.000 euros. Pero hay analistas que "el programa cancelado no favorece las ambiciosas previsiones de la compañía", dice Jens-Peter Rieck, de MWB Research, que mantiene su precio objetivo en 1.400 euros, según Bloomberg.
La decisión sacude la confianza del mercado en los procesos de adquisición de defensa alemanes y en la visibilidad de futuros contratos.
La noticia lastró ayer la cotización de las compañías europeas de Defensa, como la italiana Leonardo, que se dejó un 4,76%; la española Indra , que bajó el 4,27% y la alemana Hensoldt, que recortó el 3,28%. La española, no obstante, ha sellado la paz con su rival Santa Bárbara, con una alianza en dos grandes contratos.
Las empresas de Defensa, que llegaron a estar en muchas carteras de inversión, a la expectativa del millonario gasto previsto de los Estados, registran una caída de más del 14% desde mediados de enero, según el índice Bloomberg del sector aeroespacial y de Defensa. Sufren por la incertidumbre de que no se confirmen las optimistas previsiones que reflejaban sus cotizaciones.
Los resultados del primer trimestre mostraron que los ingresos y beneficios de muchas compañías del sector crecían más lentamente que su precio en Bolsa . Los inversores empezaron a exigir pruebas de que los enormes pedidos se convertirían rápidamente en ganancias.
Los inversores rotaron desde empresas de Defensa terrestre hacia fabricantes de drones y sistemas de defensa aérea. Además, ha habido flujo de dinero hacia tecnológicas y otros valores beneficiados por la IA, en una búsqueda de mayor rentabilidad.
Las empresas de Defensa había revalorizado más del 414%, de media en cuatro años al alza . Cuando un sector ya descuenta un escenario muy optimista, cualquier decepción provoca correcciones importantes.
El índice Bloomberg del sector aeroespacial y de defensa entró ayer en negativo en el año (-0,20%) después de años de subidas.
Ayer no todo fueron caídas en el sector. La alemana TKMS, a la que Berlín comprará los buques, se anotó un 16% en su mejor sesión desde su estreno en Bolsa en octubre . En 2026 suma un 27,84% y cerró una capitalización bursátil de 5.367 millones.También avanzaron MTU Aero, Safran y Rolls Royce.
La incertidumbre generada por Rheinmetall se produce justo cuando el fabricante de tanques KNDS ha anunciado que prepara una oferta pública de acciones en Fráncfort y París . Sus accionistas -el Estado francés y Wegmann & Co- quieren poner a la venta una participación del 20 % de la empresa.
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