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Nota: Datos de cotización y análisis actualizados a día de hoy.
Las empresas de la Bolsa española reducen el número de acciones en autocartera por segundo año consecutivo. El número de títulos propios en manos de las empresas del Ibex alcanzó los 545 millones a cierre de 2025, es un 5,6% menos que un año antes y la cifra más baja de los últimos cinco años, según datos del Servicio de Estudios de Bolsas y Mercados Españoles (BME). Estas acciones, que representaban el 0,75% del total de acciones totales, van a menos debido a la tendencia de los últimos años de acelerar los programas de recompras de acciones con posterior amortización de las mismas como vía de remuneración al inversor.
El efecto reductor se amplía por la menor actividad en ampliaciones de capital respecto a años anteriores. Naturgy cerró el ejercicio con el mayor porcentaje del capital en autocartera (4,46%), seguido de ACS, Amadeus, IAG y Puig, que superaron el 3%.
Vía de remuneración
El sector financiero, el de más peso en el Ibex, cerró 2025 con entre el 0,51% de la capitalización de Sabadell y el 0,02% de la Bankinter en autocartera, debido a la amortización de acciones como vía de remunerar al inversor. Las entidades financieras desembolsaron cerca de 6.200 millones de euros (5.502 millones la banca) en recompras bajo programas anunciados y ejecutados en 2025, un 18,2% más que un año antes. Concentraron cerca del 46% de la capitalización de las acciones amortizadas en las empresas del Ibex. Para 2026 el sector prevé más de 11.000 millones de euros adicionales en recompra de acciones para posterior amortización, según el Servicio de Estudios de BME.
El sector petrolero y energético fue el segundo protagonista en amortización de acciones, con 3.390 millones de euros amortizados ligado especialmente a Iberdrola, que realizó la mayor operación del año al cancelar más de 200 millones de acciones por un valor de mercado de más de 2.270 millones de euros . Lo hizo para apoyar su política de remuneración al inversor.
Desde 2021 la amortización de acciones ha ganado peso en la remuneración al inversor de las grandes cotizadas españolas, en línea con una tendencia ya madura en EEUU y cada vez más extendida en Europa, según BME.
En España, entre enero de 2022 y diciembre de 2025 se amortizaron acciones por 55.943 millones de euros, muy por encima de los 32.000 millones de la década anterior.
Efectos de las recompras
La recompra y amortización de acciones generan efectos retributivos por dos vías. Mientras las acciones están en autocartera no perciben dividendos, con lo que el importe se reparte entre menos títulos y la parte de la tarta en consecuencia es mayor. Si se amortizan, la reducción de acciones en circulación mejora las métricas por acción.
Pese a todo, en la Bolsa española el dividendo sigue siendo el Rey. En 2025 las cotizadas repartieron 41.503 millones de euros, un 10,7% más que un año antes y el segundo mejor registro de la historia . Entre 2022 y 2025 han distribuido más de 134.300 millones de euros.
En Europa, las cotizadas ejecutaron recompras de acciones por unos 50.000 millones de euros en el primer trimestre de 2026, una cifra récord que supone un incremento interanual del 19%, según datos de BNP Paribas. La banca europea aportó unos 18.000 millones y revalidó su posición como motor de estas operaciones, con la contribución destacada de los bancos españoles.
Dividendos en efectivo y recompras son equivalentes desde un punto de vista financiero, pero las empresas utilizan cada vez más las recompras de acciones porque ofrecen flexibilidad a la hora de modular la política de retribución al accionista . "Los inversores no suelen penalizar con dureza la suspensión de las recompras, pero sí lo suelen hacer con recortes de dividendo", aseguran desde el Servicio de Estudios de BME. Desde 2021, los bancos son las entidades que más programas de recompra con posterior amortización han ejecutado, con el visto bueno del Banco de España.
" El Ibex 35 está convergiendo hacia el modelo anglosajón más rápido que sus vecinos continentales. Más de 54.000 millones amortizados entre 2022 y 2025 (casi el doble que en los diez años anteriores) indica un cambio estructural, no coyuntural", comenta Javier Hombría, profesor del Máster en Bolsa y Mercados Financieros del IEB . La banca, con casi el 46% del total, lidera ese cambio, impulsada por los requisitos de capital del BCE que limitan otras formas de distribución y hacen de la recompra un instrumento más flexible bajo supervisión regulatoria, explica.
Aunque muchas compañías recompran acciones para amortizarlas como vía de remuneración al accionista, la autocartera también sirve para cubrir los planes de remuneración a directivos y empleados.
¿Por qué la recompra de acciones se usa menos en Europa que en EEUU?
Cultura de remuneración al accionista
En los mercados anglosajones (especialmente el estadounidense), la recompra de acciones se consolidó antes como herramienta de gestión del capital. Las empresas del S&P 500 llevan décadas priorizando recompra de títulos frente al dividendo, en parte porque les da más flexibilidad: el dividendo crea una expectativa que el mercado penaliza si se recorta; la recompra puede pausarse sin el mismo coste reputacional. En Europa Continental, la cultura del dividendo estable y predecible ha sido históricamente dominante, afirma Hombría.
Tratamiento fiscal
Es quizás el factor más determinante. En EEUU, las plusvalías por recompra han tributado históricamente a tipos inferiores a los dividendos para el inversor persona física , lo que hacía las recompras fiscalmente más eficientes. En Europa, el tratamiento varía por país, pero en general la asimetría fiscal a favor de las recompras ha sido menos pronunciada respecto al dividendo. España, de hecho, trata dividendos y ganancias de capital en el ahorro bajo el mismo esquema de tributación en el IRPF (19-28%), lo que reduce el incentivo fiscal diferencial.
Marco regulatorio y gobierno corporativo
En Europa, las recompras requieren autorización expresa en junta general, con límites estrictos sobre volumen y precio. En EEUU el proceso es más ágil. Además, la estructura accionarial europea, con mayor presencia de núcleos duros o familias, hace que la dilución/concentración de capital tenga implicaciones de control más sensibles que en mercados con capital más disperso, sentencia el experto del IEB.