
El estadounidense, uno de los arquitectos de la banca central moderna, dejó para la historia algunas de las citas más famosas de la política monetaria, además de capitanear la Fed durante el periodo conocido como la Gran Moderación.
Alan Greenspan (1926-2026), el que fuera el gran icono de la Reserva Federal durante prácticamente 18 años, ha fallecido hoy tras alcanzar un siglo de edad. Las complicaciones en la enfermedad de Parkinson que padecía han sido las causas de la muerte de uno de los grandes bancos centrales de la historia, uno de los primeros rockstar de la política monetaria antes de que se pusieran de moda los grandes bazukas con billonarias compras de deuda.
Greenspan fue presidente de la Reserva Federal entre 1987 y 2006, un periodo marcado por la que fue entonces la mayor racha de prosperidad que experimentó Estados Unidos , con crecimiento sin freno entre 1991 y 2001. Pero su mandato también vivió el estallido de la burbuja de las puntocom y los años en los que se gestó la gran crisis financiera , que golpearía al mundo apenas un par de años después de que dejara su cargo en favor de Ben Bernanke .
El banquero central estadounidense tuvo muchos apodos, pero quizá el más definitorio para Greenspan fuera el de Oráculo . Las palabras del presidente de la Fed tenían tanto peso que sus discursos se volvieron uno de los elementos más relevantes en la evolución de los mercados financieros. Como a los oráculos, además, las palabras de Greenspan también debían ser interpretadas , pues el estadounidense se regodeaba en unas intervenciones especialmente complejas y densas .
"Sé que creéis que entendéis lo que pensáis que he dicho, pero no estoy seguro de que os deis cuenta de que lo que habéis oído no es lo que quería decir", indicó una vez Greenspan en una comparecencia en la que dejó ojipláticos a los asistentes.
Eran tiempos en los que los banqueros centrales disfrutaban de mostrarse como grandes técnicos a los que ni los expertos en los mercados comprendían. Se trata de una práctica de la que hace años que tratan de desmarcarse las autoridades monetarias , que apuestan ahora por discursos cada vez más terrenales después de entender que existe valor en que los ciudadanos entiendan las razones que le llevan a elevar o recortar el precio del dinero.
Al banquero central estadounidense también se le conocía como el Maestro por su capacidad para mantener boyante el crecimiento mientras la inflación se mantenía bajo control, algo que no había logrado su predecesor en la Fed, el también archiconocido Paul Volcker . Bajo su liderazgo monetario, Estados Unidos encadenó récords de PIB y se llegó a plantear si la Gran Moderación , como se conoció a la época, suponía el fin de los ciclos económicos.
Muchas veces se atribuye a Greenspan la comparativa de la Fed como aquel que retira el ponche en la fiesta cuando la situación empieza a animarse , pero esta cita es de su predecesor William McChesney Martin Jr. De hecho, a Greenspan se caracterizaba por prácticamente lo contrario: invitar a rondas de chupitos a los mercados para estirar la fiesta un poco más, incluso cuando ya asomaba el amanecer.
Cada vez que la Bolsa caía, la autoridad monetaria estadounidense acudía en lo que se conoció como el impulso Greenspan , una de las razones que llevó a la gestación de una "exuberancia irracional", que el propio presidente de la Fed denunciaría al calor de la burbuja de las puntocom.
Nada más acceder al cargo, Greenspan vivió el lunes negro de Wall Street , con caídas de más del 20% que pusieron en jaque la estabilidad financiera. Entonces el banquero central pronunció el que fue el whatever it takes primigenio al que luego daría forma Mario Draghi en el Banco Central Europeo al comprometerse a inyectar todo el dinero que fuera necesario para restablecer la calma en los mercados, algo que consiguió en poco tiempo.
Desregulación financiera
Su apuesta por alargar el crecimiento económico y el boom de los mercados coincidió con una fuerte relajación de la regulación financiera durante su mandato. Los bancos prestaban más y estaban menos sujetos a las normas de capital que ahora impiden que se inclinen por los excesos.
En 2011, la Comisión de Investigación de la Crisis Financiera del Congreso de Estados Unidos determinó que uno de los elementos clave del estallido de la gran recesión fue el hecho de que Greenspan mantuviera una política abiertamente expansiva y no frenara el auge de las titulizaciones de hipotecas subprime .
Pese al revés reputacional que se llevó Greenspan por su responsabilidad en la crisis financiera después de décadas de un currículum monetario inmaculado, su impacto en la historia de la política monetaria está fuera de toda duda . El estadounidense ha sido, sin duda, uno de los grandes arquitectos de la banca central moderna, marcada por personalidades fuertes y relevantes al frente de la fijación del precio del dinero que no rehúyen el foco.