
SERGIO SAIZ Nueva York
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SpaceX provoca el entusiasmo inversionista
SpaceX sube un 19,3% en su debut en el Nasdaq
Administradores de fondos como Ron Baron o Cathie Wood consideran que SpaceX apenas inicia su trayectoria de generación de valor, mientras que otros opinan que la valoración asignada para la OPV ya incorpora décadas de crecimiento excepcional y ofrece poco espacio para alzas adicionales en el corto plazo.
Una OPV histórica y la interrogante que domina hoy en Wall Street: ¿Cuánto potencial le queda a SpaceX en el mercado bursátil? Entre los más optimistas se encuentran gestores reconocidos como Ron Baron o Cathie Wood, quienes sostienen que SpaceX recién comienza su relato de creación de valor. Literalmente, su límite es el espacio exterior.
No obstante, no todos comparten este fervor y son numerosas las voces que califican, textualmente, a la compañía como la más sobrevalorada del orbe. Entidades como Morningstar estiman que la valoración fijada para la OPV ya anticipa décadas de crecimiento excepcional y deja escaso margen para incrementos a corto plazo.
Según sus cálculos, SpaceX no supera los 780.000 millones de dólares, es decir, aproximadamente un 56% por debajo del valor de su salida a Bolsa. Sus analistas consideran que la mayor parte del valor de la empresa procede de Starlink (internet satelital), mientras que muchos de los negocios que hoy alimentan el optimismo inversor aún deben probar su habilidad para generar ganancias sostenibles.
Esto alude tanto a la división de inteligencia artificial como a los cohetes que algún día colonizarán Marte y la Luna. Si la compañía comenzara a experimentar demoras en sus grandes proyectos espaciales, la acción podría llegar a corregir hacia niveles cercanos a 60 dólares, lo que implicaría una caída próxima al 55% desde el precio inicial de ayer.
En el extremo contrario, se encuentran quienes comparten la euforia generada por la OPV de SpaceX y confían en que la empresa superará en tiempo récord los 2 billones de dólares de capitalización, con la acción alrededor de los 165 dólares.
Gurús
Entre los argumentos esgrimidos por gurús como Cathie Wood, destaca uno fundamental: SpaceX es una empresa distinta. ¿La razón? Es conocida por sus cohetes espaciales, pero constituye una mezcla de diversos negocios que la convierten en una firma difícil de replicar y con un potencial casi ilimitado: telecomunicaciones, redes sociales (X, antes Twitter), servidores de IA...
Por último, está el denominado efecto Musk. Basta con observar la cotización de Tesla, su otra gran empresa cotizada, para anticipar que el precio de SpaceX será una montaña rusa solo apta para los inversores más audaces. Al mismo tiempo, su figura representa su principal activo. Mientras permanezca vinculado a la compañía, firmas como ARK, de Cathie Wood, proyectan que SpaceX valdrá alrededor de 2,5 billones de dólares para finales de esta década.
Hay quienes son aún más optimistas. Ron Baron, convencido de que Musk cumplirá todos sus sueños espaciales, prevé que SpaceX sea el primer gigante en alcanzar los 10 billones de dólares, superando a Nvidia. No descarta que llegue a los 30 billones en 2040. En su opinión, "será la empresa más grande y rentable del planeta". ¡Y del universo!
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