
JOSÉ MARÍA RODRÍGUEZ @rodriguezjoma
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Nota: Datos de cotización y análisis actualizados a día de hoy.
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El índice SOX ha subido un 97% desde los mínimos alcanzados a finales de marzo.
Al cierre de la primera semana de junio, el coloso de los semiconductores y la inteligencia artificial, Broadcom, se presentó ante el mercado. Sus cifras superaron las expectativas, pero el mercado esperaba proyecciones (guidance) más optimistas para los meses venideros. Los inversores se han tornado muy exigentes con los chips, y con razón, y el hecho de que coticen con múltiplos tan elevados obliga a las empresas a ejecutar todo a la perfección; ante la menor duda, se generan fuertes sacudidas.
Ese día, tras la publicación de resultados, la acción se desplomó un 12,58%, y desde los máximos históricos de la sesión previa, Broadcom ha perdido una cuarta parte de su valor. Al día siguiente, el primer viernes del mes, Wall Street divulgó el informe de Empleo de mayo, que resultó más robusto de lo previsto, confirmando la resistencia del mercado laboral estadounidense.
Una economía vigorosa implica una política monetaria más restrictiva y una mayor presión para el sector tecnológico, especialmente para aquellos que cotizan con ratios muy altos, como los chips. El S&P 500 cayó ese día un 2,6%, su mayor descenso en una sesión desde octubre pasado, rompiendo la racha de nueve semanas consecutivas de avances.
Desde entonces, con días al alza y otros a la baja, la volatilidad ha aumentado considerablemente al otro lado del Atlántico. Volviendo al índice de semiconductores, al cierre de la primera semana de junio, el precio dibujó lo que en análisis técnico se denomina una estrella fugaz (shooting star) semanal.
Se trata de una vela de carácter bajista que se distingue porque el precio, tras subir con fuerza, retrocede en la parte final del período observable para cerrar cerca del nivel de apertura o por debajo. Para entenderlo mejor, durante la primera mitad de la semana, el índice llegó a subir un 9,11%, para luego cerrarla con pérdidas del 4,74%. Un vaivén en toda regla.
Este tipo de patrones suelen aparecer al final de las tendencias alcistas y nos alertan de que un giro a la baja podría estar próximo. No significa en absoluto que debamos presenciar un desplome de las cotizaciones, pero si consideramos que el SOX se ha disparado un 97% desde los mínimos de finales de marzo hasta los máximos de principios de junio, la prudencia nos invita a ser cautelosos de cara a las próximas semanas o meses. Como ya saben, nada sube eternamente sin su correspondiente ajuste proporcional.
Ahora bien, si tras las subidas del 7,91% del jueves en los chips, el cierre de la vela semanal logra situarse claramente por encima de los máximos intradía de la primera semana de junio, en los 13.998 puntos, entonces consideraremos invalidada, desde el punto de vista operativo, la pauta bajista con la que comenzó junio. La lógica es simple: si el mercado supera el nivel donde supuestamente aparecieron fuertes ventas, estas habrían sido absorbidas.
El Brent ataca soportes clave
Tras las fuertes caídas del jueves, el oro negro tiene al alcance el soporte de los mínimos de abril en los 86 dólares. Un cierre contundente por debajo activaría una señal de debilidad intensa que podría enviarlo hacia las cercanías de los 73 dólares por barril, el precio de cierre previo al inicio de las hostilidades entre Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero.
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